Hola a todo el mundo! Ya es domingo, lunes para vosotros y
aquí llega nuestro newsletter semanal de aventuras en América del norte. Esta
semana se nos ha pasado volando. El lunes y martes los pasamos del cole a casa
y de casa al parque y a la piscina. El miércoles yo no fui al cole, y es que
hace unos días le comenté a mi directora que me producía un poco de inseguridad
dar lectoescritura en inglés sin ser nativa y me ha buscado un curso en el
downtown, así que los miércoles de los meses de septiembre y octubre en vez dar
clase, la recibo. La verdad es que la primera sesión me pareció súper
interesante, y me siento muy privilegiada al poder formarme dentro de mi
horario laboral. Como dato os contaré que había un par de profes de educación
infantil (4 años) y se quejaban de que teniendo nueve alumnos y estando ellas
solas con su auxiliar no podían trabajar de manera individualizada el
desarrollo del lenguaje...¡9 alumnos! ¡2 personas!. En fin, cosas de América.
Los días que tengo curso nos recoge a los niños Iván, el marido de una española
y papá de Julia y Martín. A los niños les encanta que les recoja Iván porque
luego se los lleva a su casa y se lo pasan pipa los cuatro juntos. El jueves
nos llamó Achito, nuestro mecánico de confianza: cuando nos cambió el aceite al
coche le comentamos que estábamos pensando en comprarnos otro (hasta ahora
Pablo está yendo al cole en bicicleta, pero cuando llegue el invierno es un
rollo) , y nos contó que tenía un Volkswagen Beetle muy mono. Así que nos
plantamos en su taller y decidimos comprarlo por 1600 dólares (que no es dinero
;)).
El viernes por la tarde fue a hacer el seguro al coche y a
ponerle la matrícula y yo me fui con el resto de españolas a ver la peli de
Bridget Jones.Teníamos previsto alargar la velada e ir a cenar a algún sitio
chulo, pero salimos todas tan cansadas que decidimos regresar al hogar. El sábado por la mañana yo tuve que madrugar
para irme a una fiesta de inauguración del curso escolar en el que mi colegio
tenía una representación. Pasé allí tres horas vendiendo agua y cocacolas para
las excursiones de nuestros alumnos y la verdad es que me lo pasé fenomenal con
mis compañeras, que valen un montón y me están ayudando muchísimo. El tiempo
que estuve allí me lo compensarán dándome una tarde libre del viernes,que es
cuando los niños no tienen clase. Guzmán y Gael se lo pasaron fenomenal con
algunos compañeros comiendo perritos calientes y en un cuentacuentos. Después
de la fiesta decidimos irnos al parque de atracciones de Albuquerque, que
coincidiendo con la semana de "apreciación al docente" era gratis
para todos los profes. Decidimos ir en el cocche nuevo y ver cómo iba y aunque
es pequeñito, fuimos muy cómodos. En el parque lo pasamos fenomenal, Gael se
empeñó en que subiera a una montaña rusa que por poco me da algo, pero el tío
ni se inmutó.
Hoy domingo yo me he ido a correr un ratito y luego hemos
ido a comprar unas cosillas al Savers, una tienda de segunda mano que nos
encanta, y hemos encontrado una butaca reclinable de esas súper cómodas por 14
dólares y hemos tenido que comprarla. Nuestra querida butaca color añil ha ido
a parar a casa de nuestros vecinos, así que está en buenas manos. A mediodía
hemos hecho barbacoa con nuestros vecinos y hemos pasado todo el día en el
parque, los niños han llegado agotados y Gael se ha quedado frito en el sofá a
las 7:30, veremos a ver a qué hora se despierta....
En el parque de atracciones.
Halloween everywhere.
Nuestro coche.
En el cine.
Esta soy yo en el equipo de primero.
La carpa de mi cole
Parque de atracciones y helado.
De comida en el parque.
Nueva butaca.










Me alegro que estéis genial! Quién pudiera!! Lo que cuentas de la formación aquí impensable y lo del número de niños en el aula, aquí plantearlo produciría la risa, creerian que era un chiste.������
ResponderEliminarSiiii!! Yo al principio pensé que no había entendido bien, pero sí, 9 alumnos!
EliminarSiiii!! Yo al principio pensé que no había entendido bien, pero sí, 9 alumnos!
EliminarMe alegro que estéis genial! Quién pudiera!! Lo que cuentas de la formación aquí impensable y lo del número de niños en el aula, aquí plantearlo produciría la risa, creerian que era un chiste.������
ResponderEliminar9 alumnos y 2 adultos...alucina
ResponderEliminarSii!!! Gael está en tres años y son 17 niños para 3 profes...
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